sábado, 2 de junio de 2012

Bailes Folklore


El género folclórico

Las canciones folclóricas son comúnmente vistas como canciones que expresan aspectos de un modo de vida que existe ahora o en el pasado o que está por desaparecer

Traje de Jarocha
El traje de jarocha se remonta a la historia de los pobladores de la cuenca del Papaloapan; elegante y bello suscita comentarios de admiración siempre que aparece; puede afirmarse que ningún otro es llevado tan a gusto por las mujeres veracruzanas cuando llega la ocasión. De origen español, este hermoso atuendo evolucionó con el tiempo y se fueron, poco a poco, sustituyendo las telas obscuras y pesadas, del traje español, por otras ligeras y frescas como el organdí, la muselina y el algodón. Así poco a poco se hicieron modificaciones y cambios acorde al clima, a la vida ribereña y marítima y se torna en hermosa vestimenta tropical. En el siglo XVIII, la forma de vestir del campesino era muy sencilla, sin encajes ni vuelos.
El estado de Veracruz representa una fuente interesantísima de tradiciones, creencias y costumbres populares, que han sido transmitidas atreves del tiempo por medio de la danza.

Genero Huasteco
En esta región se baila el huapango que es un género musical dancístico denominado también “son huasteco” el cual surge en la época colonial de baile y trovas populares de influencia española pero con una expresión propia de  los sectores mestizos e indígenas que se identifican como una cultura regional.
En esta región, el son jarocho es la principal manifestación de la fiesta veracruzana cuyo origen, es una mezcla de aire español influenciado por ritmos africanos ya que quienes lo practicaban eran mulatos, marineros y las personas de los pueblos que convivían con ellos.



Costumbres y Tradiciones





Estado de raíces tan profundas como el tiempo mismo; tierra donde sobrevive el recuerdo de majestuosas culturas milenarias; escenario cuyo esplendor de ríos y selvas cautiva la imaginación; sitio clave a lo largo de la historia de México: 
Veracruz posee un legado arqueológico sin igual, mismo que describe a través de formidables construcciones la grandeza de la época prehispánica: El Tajín, Cempoal, San Lorenzo, Tres Zapotes y Castillo de Teayo, 


Castillo de teayo es un municipio con habitantes de costumbres y tradiciones arraigadas, es así como una de las celebraciones que cobra mayor importancia es la fiesta en honor a “San José”, patrono del pueblo en la cual cada año la presidencia lo celebra con eventos  como bailes folclóricos, juegos mecánicos ect. Entre otros festejos hay lugar a la celebración todos santos o mejor conocida día de muertos (En la cual los habitantes realizan ofrendas a sus familiares muertos poniendo sus platillos y bebidas preferidas y también el DIF municipal celebra un concurso de altares) y el  12 de diciembre se celebra el día a la virgen de Guadalupe con una peregrinación realizada por la parroquia local.




Mitos y Leyendas


Por otra parte respecto existe muchos mitos en castillo de teayo entre las cuales se encuentra de la culebra de oro y de un túnel de gran longitud, debajo de la Pirámide, manifestó que se trata de una leyenda que surge a raíz del descubrimiento de la pirámide.

Dijo que cerca de la pirámide estaba un árbol grande, que al ser derribado se formó un hueco de dimensiones grandes del cual la gente sacó material y empezó a decir que había un túnel que pasaba debajo de la pirámide.

Al paso del tiempo surgieron otros mitos y leyendas, que se abría una compuerta el día de San Juan o versiones de que si alguien entraba, se quedaban ahí encantado.

Relata que las personas hablan de otro mito en el cerro de la Chinola, donde según cuentan existe una paila de Oro, que tienen que llevar a un Juan o una Juana para obtener el dinero, pero nada es cierto.

Otros decían que si entraban a la pirámide, la compuerta se cerraba y se quedaban encerrados para siempre.

Hay infinidad de leyendas, pero no hay ninguna otra puerta para entrar, la única entrada para el centro ceremonial es la que se puede ver, pero nada respecto al túnel y a la culebra de oro.

El especialista en zonas arqueológicas concluyó al señalar la necesidad de rescatar la riqueza arqueológica del municipio para que tenga mayor realce y el turismo conozca más de la historia de Castillo de Teayo.


Gastronomia

Los alimentos novohispanos ya habían adquirido y asimilado los productos llegados de Europa con la conquista.
Eran habituales la leche, el pan, las carnes de pollo, res y cerdo en platillos que mezclaban los productos indígenas tradicionales.
Alimentos cotidianos:
"...El olor inundaba la cocina y paseaba por toda la casa; las indias habían preparado un buen mole de pecho, unos frijoles a medio cocer y un cabrito asado en una lumbrada, sin que faltasen las tortillas y el tlachique..."
1.- Tamales que ahora contenían manteca, carnes y condimentos.
2.- Huevos adicionados con salsas.
3.- Tortillas (tacos) con guisos sencillos de pollo.
4.- Frutos en compotas.
5.- Guisos con verdolagas, quintoniles o cualquier tipo de verduras.
"...arroz blanco, un lomito de carnero asado, un molito, sus frijoles refritos y un vaso de pulque..."
"...La clase pobre se contentaba con frijoles, tortillas y chile, y en los días de buena suerte con el nenepile, la tripa gorda, el menudo y algunas otras cosas”.
Alimentos del alto Clero:
1.- Carnes finas como, cordero, pavo o cerdo, cocinadas al elaborado estilo novohispano, como moles, caldos con carnes y verduras, pescados de alta calidad etc.
2.- Chocolate, pan de dulce y confiterías.
3.- Incluían postres y licores dulces en sus alimentos (hechos por monjas).
4.- Guisos como alubias, fabadas, jamones serranos, pato, codornices, etc.
5.-Vinos, repostería la cual era muy típica de los conventos, rompopes.
"...El puchero, ¡qué puchero! Gallinas enteras, bien cocidas y humeantes, jamón, trozos de ternera que daban tentación, garbanzos, todo género de verduras matizando los platones con sus variados colores y llenando el comedor con sus perfumes...”
La nobleza generalmente de origen español procuraba mantener su alimentación tradicional aunque poco a poco se fueron asimilando a la comida mestiza. Su alto poder adquisitivo les permitía acceder a cualquier tipo de producto adquirible en esa época.
1.- Pavos, carnes de cerdo , res y pollo.
2.- Caldos y guisos a la usanza española.
3.- Frutos y verduras muy variados.
4.- Postres y pasteles.
5.-Vinos y licores de todo tipo.
"...A las tres y media, la comida: caldo con limón, sopa de fideos y de pan que mezcla en su plato, un puchero con su calabacita de Castilla, albóndigas, torta de zanahoria o cualquier guisado, su fruta, su postre de leche y un vaso grande de agua destilada. A las seis de la tarde se toma un chocolate. A las once de la noche se lleva su cena a la cama. Fuma un cigarro, reza sus oraciones, se limpia los dientes con un palillo y se duerme...”
Las mejores recetas del virreinato salieron de los conventos, platillos que se caracterizaron por la combinación de productos, los cuales hasta la actualidad se consideran como platillos tradicionales de la comida mexicana.
"...Y azucarado el cacao, aun mezclado en agua, lo convirtió un viajero italiano en cioccolate, para hacer de esta bebida en pleno siglo XVII la más dulce adicción. Con chocolate se hicieron bebidas y comidas, la más famosa el mole poblano de guajolote..."

Chiles en nogada (1821)
Mole poblano
Rompope
Dulces de leche